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Noches de orquídea

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Me acusan de haber malversado el dinero de la República. Tampoco diré cuánto fue, porque las cantidades, cuando pasan por la boca de los jueces, adquieren una obscenidad que no tenían cuando se las utilizaba para salvar a alguien. Sobre una mesa de caoba, bajo el crucifijo de un tribunal, todo dinero parece robado. Pero en Managua, en abril de 1990, aquel dinero tenía otro aspecto. Era gasolina para automóviles sin placas, municiones guardadas en cajas de herramientas, habitaciones alquiladas con nombres falsos, radios que permanecían encendidos toda la noche. Era el sueldo de hombres que vigilaban una puerta detrás de la cual dormía una mujer que se había negado a abandonar su país. No lo hice por Nicaragua. Lo hice por ella. Primera noche La conocí verdaderamente la madrugada posterior a su victoria, aunque ya nos habíamos visto antes en recepciones donde todos son presentados varias veces y nadie llega a conocerse. Aquella noche Caracas todavía conservaba el olor de los incendios de...

Manual corporativo para la gestión empresarial

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Decálogo ejecutivo para maximizar valor, capturar gobiernos y llorar en comunicados Documento confidencial. Uso exclusivo de Presidencia, Finanzas, Legal, Asuntos Públicos, Sostenibilidad, Experiencia del Cliente y otros departamentos encargados de que nada cambie. Estimados miembros del comité: Antes de iniciar, conviene abandonar toda ingenuidad. La empresa moderna no existe para producir bienes, prestar servicios ni mejorar la vida de nadie. Esas son narrativas útiles para universidades, comerciales de treinta segundos y entrevistas con revistas de negocios. La empresa moderna existe para crecer, absorber, optimizar, condicionar, desplazar, tercerizar, monetizar y, llegado el caso, ser rescatada. Por eso presentamos este decálogo. No como una lista de valores —D-os nos libre—, sino como una arquitectura integral de supervivencia corporativa. I. Nada estará por encima del lucro La seguridad, la dignidad, la salud pública, el planeta, el descanso de los trabajadores, la privacidad de ...

Maricucha: Poética del menosprecio y cartografía de la evasión: la onomástica del personaje, la degradación de Lima y el imaginario estadounidense en No se lo digas a nadie

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Resumen ejecutivo Maricucha ocupa en la primera novela de Jaime Bayly un lugar más complejo que el de la madre beata, clasista y homófoba que se opone a la emancipación sexual de Joaquín. Es, en rigor, una de las piezas mediante las cuales No se lo digas a nadie muestra que la violencia social no se impone únicamente por medio de la autoridad masculina visible, sino también mediante la administración íntima de la culpa, la pureza, la vergüenza y el prestigio familiar. Si Luis Felipe encarna la brutalidad patriarcal en su modalidad directa, Maricucha representa su expresión afectiva y doméstica: no funda el orden, pero lo conserva; no formula su doctrina, pero la convierte en vida cotidiana; no golpea, aunque vuelve moralmente inteligible aquello que golpea. Esta condición simultánea de víctima y agente explica una parte de su espesor crítico, pero no agota el problema de su representación. Mi lectura parte de una sospecha adicional: la novela no se limita a exhibir el universo moral d...